"Teniendo tan cerca la medalla como la he tenido sabe a poco, pero no creo que sea un fracaso. He hecho una temporada muy regular, con bronce en el Mundial de Valencia y este quinto puesto significa que estoy cerca de consagrarme", aseguró el atleta burgalés.
Higuero reconoció que la final de Pekín pudo haber sido la oportunidad de su vida para subir a un podio olímpico, más que por sus rivales por su propio estado de forma.
"Me he visto en la medalla en todo momento, he luchado hasta el final, me ha faltado un poco de fuelle, 28 centésimas, una pena porque he trabajado mucho para ello. Pero estoy contento", señaló.
El fondista de Aranda de Duero no dejaba de mirar el marcador de los tiempos y de lamentarse de las 28 centésimas que le separaban del podio. "Una pena", repetía una y otra vez.
"Reconozco que el tercer puesto era accesible, podía haber estado ahí. Pero cuando he salido yo ha salido todo el mundo y eso te frena, te trastabilla. Además, creía que la gente iba a aflojar un poco y no ha sido así", relató.
"Esto me anima para intentarlo otra vez en 2012 y antes hay una era de cuatro años con un Europeo en Barcelona y dos Mundiales en los que voy a intentar conseguir algo", comentó.
En cuanto al ganador de la prueba, Rashid Ramzi, Higuero expresó sus dudas porque no compita en Europa. "No sabemos a qué juega, no compite por Europa y aquí va como una moto siempre", dijo.
Entre sus próximas ambiciones figura hacer la marca de 3:30 esta campaña, que era uno de los objetivos que se había marcado al principio de la temporada junto con lograr medalla en el Mundial de pista cubierta y en los Juegos.
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